Reclamo público para un juicio 'justo' a militares. Acto del 14 de Abril. Se los considera 'presos
políticos'.
DANIEL ISGLEAS
El diputado colorado Daniel García Pintos y militares retirados defendieron ayer a los uniformados
procesados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985), a quienes
consideran "prisioneros políticos".
La asociación que nuclea a familiares de civiles, militares y policías muertos en acciones contra el
Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros) a comienzos de los años de 1970 lanzó un duro
cuestionamiento al gobierno por su "despiadada política de persecución" contra los militares que
actuaron durante la dictadura, y por la interpretación de la ley de Caducidad.
La ceremonia con que la Asociación de Homenaje Permanente a los Caídos en Defensa de las
Instituciones Democráticas -cuyo presidente es el diputado Daniel García Pintos y su vicepresidente es
el teniente general retirado del Ejército Raúl Mermot- recordó ayer un nuevo aniversario del 14 de
abril de 1972. García Pintos y Mermot acaban de conformar un grupo político dentro del Partido
Colorado, que apoya la precandidatura de José Amorín (Batllismo Siglo XXI), quien ayer se acercó a
saludar al comienzo del acto.
El acto se realizó a media mañana en la Plaza de la Bandera, en Tres Cruces. En sus mensajes, tanto
García Pintos como Mermot pidieron que el próximo gobierno celebre esta fecha en forma de acto
oficial, algo que se eliminó bajo esta administración.
Ante algunos cientos de personas, ambos cuestionaron la declaración de inconstitucionalidad dada a la
ley de Caducidad por la Asamblea General, y dijeron que eso se inscribe en una actitud "revanchista"
que encabeza el presidente Tabaré Vázquez, quien "interpreta a discreción" esa ley. Mermot, por
ejemplo, dijo que la interpretación que el gobierno da a la ley de Caducidad "fomenta odios y
resentimientos".
En esos mensajes, ambos coincidieron en denominar "prisioneros políticos" de este gobierno a
Gregorio Álvarez y a los otros militares procesados por violaciones a los derechos humanos durante la
dictadura y recluidos en el establecimiento de Paso de la Arena, y dijeron que la Justicia se pronunció
en base a "testimonios" y no por "pruebas". Por ello, reclamaron un juicio "justo" con una fiscal "que
no sea juez y parte", algo de lo que acusan a Mirtha Guianze al sostener que tiene simpatías por la
izquierda y que por eso no es imparcial. Ella "debió haberse auto excluido" del caso, pidieron.
MANDADOS.
García Pintos, a su vez, la emprendió contra el precandidato del Frente Amplio José Mujica, a quien
volvió a acusar de "hacerle mandados" al matrimonio argentino de Néstor Kirchner y Cristina
Fernández. El diputado colorado dijo que por esos "mandados" el gobierno argentino concederá tres
días de asueto pago para que los uruguayos radicados en Argentina vengan a votar. Según García
Pintos, Mujica, a pedido de los Kirchner, cambió su postura acerca de no anular la ley de Caducidad,
poniéndose al frente de la recolección de firmas. Para el diputado, la misma motivación tuvo Mujica
cuando criticó el secreto bancario.
Sobre mediodía, el Círculo Militar y el Centro Militar organizaron un acto donde el presidente de
aquella institución, el general retirado Ricardo Galarza, pidió por la liberación de los militares que
están en Chile.
En un discurso pronunciado ante el ex presidente Julio María Sanguinetti, el ex vicepresidente
Gonzalo Aguirre, y ex jerarcas militares retirados, Galarza dijo que la decisión del presidente Vázquez
de extraditar a los tres militares se compadece con la de otros gobiernos latinoamericanos y "crean las
condiciones para el juzgamiento de quienes, victoriosos, habiendo defendido con éxito las
instituciones amenazadas, deben sufrir hoy las consecuencias de tal desvarío".